
El cantante y líder del grupo Tokio Hotel, Bill Kaulitz, se lamenta de que hace más de tres años que no besa a una chica, en la edición de la revista alemana Bravo que sale hoy a la venta.
"Eso me entristece por completo. Tengo 19 años y lo echo mucho de menos", apunta el ídolo de adolescentes de todo el mundo, famoso por llevar los ojos maquillados, las uñas lacadas en negro y el pelo encrespado.
El joven, que ya declaró a la revista hace seis meses que llevaba dos años sin pareja, admite que no ha tenido mucha suerte desde entonces. "No se me da bien ligar", comenta.
Al parecer su éxito mundial como cantante, que ha reportado a su grupo el primer premio MTV Video Music Awards para un conjunto alemán, no ha contribuido a mejorar su situación personal y dice que se siente "solo".
Me encantaría tener una novia con la que compartir mi vida", apunta Kaulitz, quien afirma que la compañía de Tom, su hermano gemelo y co-fundador de la banda no consigue arrancarle de la melancolía.
Bill y Tom fundaron la banda "Devilish" (Diabólico) en 2001 con Gustav Schäfer (20), y Georg Listing (18), y la renombraron "Tokio Hotel" en 2003.
Los cuatro jóvenes son toda una institución en Alemania desde que sacaron su primer disco "Schrei" (Grito) en 2005, editado en inglés el año pasado para el mercado internacional, mientras que en los países de habla alemana colocaron su segundo trabajo, "Zimmer 483" (Habitación 483), entre los discos más vendidos.
Tokio Hotel, que actuaron en junio en Rock in Río Madrid, tocarán en los próximos premios MTV Latinoamérica, que se celebran el 16 de octubre en la ciudad mexicana de Guadalajara.
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Tokio Hotel siguen embarcados en su MiniTour americano que finalizará el próximo día 28 en la ciudad de Houston. Haciendo un balance de su breve pero intensa estancia, únicamente se puede denominar la aventura americana de éxito rotundo. Los medios de comunicación les han dado una gran cobertura y a día de hoy, son pocos los adolescentes que desconocen el cuarteto alemán. Las salas escogidas eran todas de aforo muy limitado, tanto, que no hubiera habido problema en llenarlas con público alemán residente o de vacaciones en los USA. A la hora de elegir los locales, una vez más hay que felicitar al Management, por escoger salas con muchísima tradición y renombre.